Todomonteria

Desde la Asociación Hermandad Española de Guardas Rurales queremos condenar con absoluta firmeza los gravísimos hechos ocurridos en el término municipal de Campillos y que actualmente están siendo investigados por la Guardia Civil en el marco de la operación Renfield.

La utilización de métodos prohibidos y no selectivos, el maltrato animal y cualquier actuación criminal contra la fauna y el medio natural representan exactamente lo contrario de lo que defienden los cazadores legales, los Guardas Rurales de Caza y el verdadero mundo cinegético español.

Estos actos no solo son intolerables y deben caer sobre ellos todo el peso de la ley, sino que además perjudican injustamente a miles de personas honradas que dedican su vida al campo, a la conservación y a la gestión responsable del medio natural.

Resulta profundamente injusto que determinados sectores aprovechen hechos aislados y delictivos para criminalizar a todo un colectivo que lleva décadas sosteniendo el equilibrio del entorno rural, colaborando diariamente con la Guardia Civil, SEPRONA y Agentes de Medio Ambiente en la lucha contra el furtivismo, el veneno, las artes ilegales, los incendios, los robos agrícolas y los delitos contra la naturaleza.

Muchos hablan del campo desde la distancia, desde el desconocimiento absoluto de la realidad rural y sin haber vivido jamás lo que significa proteger fincas, fauna, montes y explotaciones agrícolas durante todo el año. Sin embargo, los Guardas Rurales y los cazadores responsables sí están cada día sobre el terreno, vigilando, denunciando irregularidades y siendo parte activa de la conservación.

La realidad es clara: el furtivismo y el maltrato animal son enemigos directos de la caza legal y de quienes aman y respetan verdaderamente el medio natural.

Los Guardas Rurales de Caza no son el problema; son parte fundamental de la solución. Su trabajo diario, muchas veces silencioso y poco reconocido, evita innumerables delitos medioambientales y protege el patrimonio natural de todos.

No vamos a permitir que delincuentes manchen el nombre de un sector formado por personas trabajadoras, comprometidas y respetuosas con la ley. Tampoco aceptamos campañas de desprestigio basadas en la manipulación, el desconocimiento o los prejuicios ideológicos contra el mundo rural.

Desde nuestra Asociación reiteramos nuestro compromiso absoluto con la legalidad, la ética cinegética, la conservación del medio ambiente y la colaboración permanente con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad y las autoridades medioambientales.

Defender el campo, proteger la fauna y conservar el equilibrio natural no se hace desde un despacho ni desde las redes sociales: se hace sobre el terreno, cada día, con trabajo, responsabilidad y compromiso.