Todomonteria

CANTALGALLO DE LLANOS

ORGANIZACIÓN: CINEGÉTICA ANTONIO GARCÍA

Localidad: Don Benito-BA

Fecha: 11-1-2026

P: 50

RH:

Cupo: Libre

Tipo Finca: Abierta

Nº Has. Monteadas:

Resultado:  

V: 8

J: 21 (2 navajeros)

H: Sí

CRÓNICA de la Montería:

El pasado 11 de enero cazamos la finca Cantalgallo de Llanos, situada en Don Benito (Badajoz).

La reunión tuvo lugar a las 8:30h en la Ermita de las Cruces, donde nos esperaban unas buenas migas extremeñas de nuestro catering. Tras el desayuno, se dieron las instrucciones de la montería y se realizó el sorteo de posturas.

El día acompañó, soleado y frío, de esos en los que ya van cayendo las típicas pelonas.

El sorteo se realizó con todos los puestos sobre la mesa, comenzando por las armadas de los cierres y finalizando con las traviesas y las rehalas.

Fue una montería muy divertida. Los jabalíes dieron mucho juego y los astutos venados, siempre presentes en esta bonita finca, protagonizaron numerosos lances. Muchos disparos y un tiroteo constante.

Al concluir la montería, los monteros disfrutaron de la comida de nuestro catering: unos calentitos garbanzos, acompañados de ricos aperitivos, mientras los postores sacaban la caza lo antes posible para realizar una bonita foto de plantel.

El plantel final fue de 21 jabalíes, con 2 bonitos navajeros, 8 venados de montería y ciervas de gestión.

Nuestro agradecimiento a clientes, propiedad, postores, catering, rehalas, muleros y a todos los que colaboran.

Gracias.

Nos vemos el próximo 7 de febrero en Monsalud, última montería de nuestro calendario. Pocos puestos disponibles.

 

LA JARILLA

ORGANIZACIÓN: CINEGÉTICA MORALES

Localidad: Herrera del Duque-BA

Fecha: 29-11-2025

P: 50

RH: 22

Cupo: Libre

Tipo Finca: Abierta

Nº Has. Monteadas:

Resultado:  

V: 14 (varios destacados)

J: 27 (9 navajeros)

H:

CRÓNICA de la Montería:

El 29 de noviembre fue la fecha elegida en el calendario para cazar la preciosa finca La Jarilla, que llevamos seis años gestionando.

Ubicada a orillas de la Reserva de Cíjara, la finca está compuesta por una gran sierra de solana en su totalidad y dos grandes hoyas, El Cerezo y La Parra, que dan cobijo a los ungulados.

La belleza de esta finca esconde también una dureza reservada para valientes, tanto a la hora de cazar como de montar y sacar las reses de una cuerda de casi 5 kilómetros, trabajo que se realiza a base de bestias.

El día elegido, con la montanera en pleno apogeo, amaneció espléndido para la celebración de la montería. Desde bien temprano se comenzaron a montar los cuchillos, ya que la caminata de unas dos horas había que hacerla, y gracias a unos voluntarios valientes, así se realizó.

Sobre las 11:00 horas se llevó a cabo la suelta de las 22 rehalas. Con mayor presencia de caza en algunas zonas, la mañana resultó muy entretenida. Los cochinos dieron mucho juego en la cuerda y las traviesas. Quizá se echaron en falta algunos venados que estaban en la mancha, pero que, al montarse el cuchillo y con todo lo que ello conlleva, pusieron tierra de por medio.

Alrededor de las 15:00 horas finalizaba esta jornada de caza, tan entretenida como nos tiene acostumbrados esta finca, y con las cinco mulas se comenzaba a bajar la caza de la cuerda y las traviesas.

Sobre las 18:00 horas se completaba el plantel, que un año más nos sorprendió por su calidad.

El resultado final fue de 27 jabalíes, con 9 navajeros, y 14 venados, varios de ellos de gran calidad.

Queremos dar las gracias a Fernando “El Ficha” por el cuidado de la finca durante todo el año, a la propiedad por su colaboración un año más y a todos los que trabajan y colaboran con nosotros.

Amigos monteros, muchas gracias a todos los que día a día confiáis en nosotros; cada vez somos más.

Agradecemos a las propiedades, socios, muleros, postores y a toda la gente que cada día confía más en nuestro trabajo

¡Viva la caza!

 

MONTE LOBO

ORGANIZACIÓN: MONTERIAS JOSE CARVALHO

MANCHA: Los Pinos
Localidad: (PO)

Fecha: 16/01/2026

P: 12

R: 4

Cupo: Libre

Tipo Finca: Abierta

Nº Has. Monteadas:  500

Resultado:  

J:  6

CRÓNICA de la Montería: 

En una mañana de muchísima niebla nos daba cita José Carvalho en el cortijo de la finca Monte Lobo, para cazar la mancha abierta de Los Pinos.

Con puntualidad inglesa acudieron los diez cazadores que iban a disfrutar de esta jornada cuyo principal objetivo era el jabalí.

Tras un maravilloso desayuno característico de las monterías portuguesas, cogía José la batuta y daba las últimas indicaciones a los diez asistentes.

Hay una veintena de jabalíes controlados y tres venados de los cuales dos son MUY BUENOS y hay que ponerlo en mayúsculas porque de verdad lo eran.

Hay un puesto que está un poco más comprometido, pega al cercón, por favor que tenga prudencia y se asegure de que los jabalíes están del lado que estamos cazando. ¿A quién le fue a tocar?, imagínenselo.

Aquí sortea todo el mundo, incluido el dueño de la finca, así que doce papeletas sobre la mesa y dos armadas para sortear.

En suertes el uno que montaba el amigo Conejo, el dichoso puesto que lindaba con el cercón.

Hubo que esperar a que la niebla levantase un poco para salir hacia las posturas. El destino quiso que mi padre ocupase postura en la otra armada, por lo que cogí lo imprescindible dejándole el coche y monté en el coche del postor partiendo antes que ellos.

Durante el trayecto, la niebla dio paso a una lluvia intensa, y había dejado la chaqueta y el paraguas en el vehículo con las prisas.

No pasa nada, en la mochila suelo llevar siempre un impermeable, cuando llegue al puesto lo preparo.

De camino hacia la postura, vimos cuatro jabalíes que andaban levantados debido al estado del terreno, así que los nervios se ponían a flor de piel.

Nada mas llegar a donde dejábamos el coche, el postor me indicó que cargase el arma, que los venados estaban siempre delante de mi puesto, así hice y tras señalarme la plica me apresuré a llegar para ponerme el impermeable.

Llegar a la postura, meterle las dos balas al cargador del rifle, abrir la mochila y llevarme la sorpresa suprema de que el impermeable no estaba fue todo uno.

Me levante para ver si podía poner la silla en algún sitio a medio cobijo y fue cuando los vi.

Dos, espectaculares. Dos venados medallables mirándome fijamente a unos ciento cuarenta metros. Rifle a la cara y el puntito tapaba el venado entero. Demasiado complicado pensé. Como traían mi dirección, los deje que se metiesen en un hoyito que tenía antes de que me diesen la cara, si llegan a coronar, los tendré a unos setenta metros y ya podré ejercer lance.

Eso fue lo que pensé, pero nada mas lejos de la realidad, desaparecieron por el fondo del barranco para saltar al interior del cercón, dado que es una malla no muy alta solamente para jabalíes.

Maldecí una y otra vez al agua, por la que había decidido no montar el visor, y a no haberlo intentado al menos.

Ya solamente quedaba esperar a la suelta.

No tardó demasiado en producirse y comenzar a montear las cuatro rehalas las poco mas de quinientas hectáreas de mancha.

Fue soltar dieron con los primeros jabalíes y comenzaron a escucharse los disparos.

Un calco de las cuatro primeras ladras que acababan con los disparos de la misma postura, ocupada por el amigo Diego Pérez que se hacía con los tres primeros, de los cuales destacaba un navajerete. El cuarto, erró los tres disparos a una jabalina tremenda que cumplía posteriormente al puesto de nuestro amigo Cardiólogo que también le daba “cuerda” con dos disparos precipitados, entonces cogió dirección a la postura de José Ángel Márquez, que nos acompañaba desde la Puebla de Guzmán y finalmente se hacía con ella de certero disparo.

El amigo Marchena permanecía atento y mientras los canes perseguían la cochina de José Ángel un jabalí intentaba escurrirse y se hacía con el de un disparo.

Fernando, con ochenta y dos años, disfrutaba de tres lances a jabalí de los cuales guarda grato recuerdo de su enorme velocidad y mientras un servidor esperaba que por arte de magia los venados siguieran dentro de la mancha. Iluso de mi.

El amigo Jorge, veía impotente como por dos puestos que se dejaron sin ocupar de la parte alta se salían cuatro jabalíes y un venado muy bonito saltando la carretera, a la par que entraba la pareja de la GNR, para pedir documentación a la primera postura de la armada de Conejo. Comprobado que todo estaba en orden, se marcharon.

La lluvia dio una tregua y dejó rematar a las rehalas contra el mallazo y cuando se disponían a volver, fue cuando descargó agua con más virulencia, provocando un final de montería estrepitoso.

Nos retiraron de las posturas y partimos al cortijo a secar nuestras ropas y calentar la barriga con un bacalao buenísimo y una entretenida sobremesa contando los avatares en familia.

Al final, seis jabalíes abatidos entre todos los allí presentes y otra más para el zurrón con un buen sabor de boca de cazar con una organización que pone todo de su parte para que el montero disfrute.

Fte: Carlos Casilda Sánchez.