Todomonteria

El Real Club de Monteros ha emitido la siguiente nota institucional ante el anuncio del Gobierno de España de prohibir la asistencia de menores a las jornadas de caza:

«Los que amamos la caza y tenemos la vocación de practicarla con respeto a las normas de la naturaleza y a las humanas, tenemos el convencimiento de ser parte de esa propia naturaleza. En esa filosofía de vida, siendo nuestra afición una actividad legal y reglada, así como insustituible, defendemos nuestra libertad para educar a nuestros menores en la misma afición, vocación y cultura.

La libertad de los hombres incluye la de educar a sus hijos según los criterios de cada familia y cultura propias, siempre que ello no redunde en perjuicio de los menores o de la sociedad. Pues bien, nosotros, y antes nuestros padres y abuelos, hemos crecido y sido criados en el respeto a la naturaleza, en la no ignorancia de las fases de la misma vida y en la necesidad del hombre de un aprovechamiento respetuoso de aquella.

No admitimos ni admitiremos que nadie, que simplemente parte de una idea contraria a la caza, dicte de forma imperativa una calificación de todo aquello que de forma muy particular no le gusta. Nos posicionamos claramente en contra de cualquiera que pretenda prohibir lo que no le gusta, porque impedir educar en una cultura es la forma más efectiva de acabar con ella.

Nuestra actividad es tan legítima como necesaria, y así se está demostrando en la actualidad, en situaciones de excesos poblacionales de determinadas especies, tal y como ocurre, por ejemplo, en los parques nacionales, donde la Administración ha tenido que contratar a empresas para que hagan esa labor.

 

Venari non est occidere

Nuestra actividad invita, impulsa y exige un aprovechamiento ordenado de los recursos, así como un disfrute en comunión con la naturaleza, forzosamente solar donde se caza.

Nuestra cultura es respeto, estudio y sensibilidad, tal y como reza nuestro lema: venari non est occidere. Todo ello ha venido impulsando que a su alrededor se haya desarrollado una amplia iniciativa cultural que se hace incompatible con afirmaciones vacías de fundamento sobre una posible afección negativa a la infancia, que en cualquier caso negamos.

Somos cazadores y por ello amantes del respeto. Es por ello que no podemos comprender este furibundo ataque directo a lo contrario. Queremos considerarlo como un simple acto de populismo huero tendente a la polarización del país a la que no queremos contribuir, porque la caza ni es política, ni es ideología.

Ello no quita que nuestra asociación exprese con contundencia nuestro más absoluto rechazo a cualquier proyecto que, pasando de las huecas palabras de una radicalización de salón, pretenda pasar a la realidad de la prohibición efectiva.

En ese caso, el Real Club de Monteros anuncia una posición directa de defensa de nuestras tradiciones y de nuestra cultura, bien dirigiendo, bien apoyando cuantas actuaciones se puedan realizar con tal fin».