
4 SEPT 2018. farodevigo.es/ Anxo Martínez O Salnés
Foto- Noé Parga
- El fuerte calor impide a los cazadores realizar las batidas habituales, pues podría ser muy peligroso para los perros .
- Consideran que hay más animales que otros veranos
Los daños causados por los jabalíes en los cultivos agrícolas de O Salnés son muy cuantiosos este verano, tal y como apuntan los responsables de dos de las principales sociedades de caza de la comarca, Juan José Millán (Armenteira), y Rafael Otero (Meaño). Así, se han detectado estragos en Zacande, O Busto, Castiñeira, Cabeza de Boi, Fofán, Simes o Dena, con lo que la presencia de los animales se ha dejado sentir en varios municipios.
Sin embargo, los cazadores no pueden hacer frente a estos problemas, al menos por ahora. Y es que las elevadas temperaturas de las últimas semanas dificultan mucho el trabajo de los perros, que son una pieza fundamental para “levantar” a los jabalíes. Sin ellos, poco pueden hacer los cazadores, ya que el calor excesivo puede llegar a ser mortal para los canes, de ahí que hasta ahora las cuadrillas hayan vuelto a casa siempre con las manos vacías.
Rafael Otero arguye que “a ver si refresca un poco el tiempo porque ahora mismo es imposible. No podemos forzar a los perros a trabajar con este calor, porque los podemos matar. Los días que salimos, a las 10 o a las 11 ya había que recogerse”. El presidente de los cazadores de Meaño explica que los “porcos bravos” incluso están entrando en las aldeas. “El domingo vino a verme un hombre de Simes diciendo que le habían pasado ocho jabalíes por delante de casa al anochecer”.
Juan José Millán coincide con Otero. “Mientras no llueva no podremos salir porque si no vamos a reventar vivos a los perros”. El presidente de la sociedad de Armenteira es de la opinión de que este año las poblaciones de jabalí han aumentado, algo que ya se ha señalado en otras comarcas gallegas. “Nosotros creemos que sí que hay más. Y también se ven más madres con las crías, que son los que al final hacen daño en las fincas porque tumban todos los pies”.
Los afectados
Una de las afectadas por los ataques de jabalíes fue Herminda Sabarís, una vecina de Zacande (Meis), que ha visto como los animales le entraron en tres fincas de maíz, con daños considerables. Los primeros ataque se produjeron en la primera quincena de agosto, y luego le siguieron otros.
“Nosotros echamos mucho maíz porque tenemos ganado. Y echamos del rojo, del país. En cambio, en las fincas de los vecinos, que son de maíz amarillo, los jabalíes no entraron”, apunta Sabarís.
Algunos afectados han optado por rozar la totalidad de las fincas con las cadenas, o por recoger antes de tiempo la cosecha, para evitar de ese modo la pérdida total de la misma.